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31/07/2010 03:29:01 a.m.
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Delitos más comunes - Cómo prevenirlos
Los robos y hurtos representan
el 70% de los delitos. Son muchos y tienen muchas formas. Según
las últimas estadísticas de la Policía Federal,
en la Capital hay un promedio de 326 denuncias por día; casi
una cada 4 minutos. La policía dice que reducir el riesgo depende
mucho de la actitud de las potenciales víctimas. Y que a mayor
precaución hay menor riesgo. Por eso TRABEX le presenta a continuación
un decálogo con los delitos más comunes (fuente: Policía
Federal), y consejos para prevenirlos.
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Inmuebles:
Cuando las casas quedan solas – por varios días y hasta
por una noche o unas pocas horas – hay peligro de robo. Los
casos aumentan a lo largo del verano por las vacaciones. Estos robos
también son comunes en la costa, donde las casas quedan muchas
horas vacías cuando la gente va a la playa. Los ladrones suelen
entrar por las terrazas, o forzando puertas y ventanas.
Consejos: Tratar de evitar que circule información sobre el
tiempo que va a estar afuera. Intentar que no se acumule la correspondencia
(pedirle a algún vecino que las retire). Colocar buenas cerraduras,
cerrojos
y trabas
en persianas y ventanas. Las rejas y las alarmas
son un elemento disuasorio.
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La modalidad
es común en los barrios de la Capital y del conurbano: una
banda de ladrones sale de “ronda” y espera que alguien
llegue a su casa para sorprenderlo. La situación se presta
especialmente cuando alguien está entrando el auto al garaje.
A veces, los ladrones actúan cuando la víctima sale
a sacar la basura o está lavando el auto con la puerta de la
casa abierta. Una tentación son las obras, con los albañiles
entrando y saliendo. El riesgo en los robos “al voleo”
es grande: los asaltantes suelen meterse en las casas. Muchos asaltos
con rehenes comienzan así.
Consejos: Dar una vuelta manzana si, al llegar, en la cuadra hay alguien
sospechoso. Si no se va, llamar a la Policía.
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El arrebato
es el tipo de robo más frecuente. La tentación típica
son las carteras y los bolsos, que de un súbito tirón
cambian de mano. Es una modalidad clásica del microcentro y
las calles comerciales. También se dan en los trenes, sobre
todo en verano, cuando las ventanillas están abiertas.
Consejo: Llevar bolsos y carteras apretados contra el cuerpo. No ir
con mucho dinero, y llevarlo encima.
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El caso
más típico del robo violento: lo cometen ladrones
armados que van de a dos, y las víctimas son personas que van
caminando tranquilamente por la calle. El asalto ocurre de noche,
y las víctimas sufren el robo del dinero que llevan.
Consejo: Hay que tratar de evitar las calles oscuras o mal iluminadas,
aunque haya que dar un rodeo para llegar a destino.
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Las "salideras"
de los bancos se volvieron muy frecuentes en los últimos
tiempos. Los ladrones "marcan" adentro a quienes sacan dinero
y después los asaltan en la calle: con armas o con el método
del arrebato. También es posible que los sigan varias cuadras
en un coche o en una moto, o les roben en un taxi. Las víctimas
más fáciles suelen ser los jubilados que salen de cobrar.
Consejos: Si se puede, resolver las transacciones dentro del banco.
Retirar poca plata y no exhibirla. No tomar taxis frente a los bancos:
es mejor caminar unas cuadras.
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Un caso
típico y muy habitual: alguien se sienta en una mesa de un
restorán o una confitería y cuelga distraídamente
el saco o la cartera en el respaldo de la silla. El punguista,
que está sentado espalda con espalda, aprovecha la oportunidad
sin que la víctima pueda advertir nada en ese momento. Los
asaltos en los restoranes también se volvieron comunes en los
últimos años.
Consejos: Tener siempre los sacos y las carteras a la vista. Llevar
poca plata y evitar las alhajas caras
-
Los lugares
más peligrosos para los automovilistas son las barreras y los
semáforos. En las avenidas, los ladrones, que en estos casos
acostumbran a andar en moto, suelen elegir los autos que están
parados en la segunda o tercera fila, y quedan atrapados. Muchas veces,
los asaltantes se acercan al auto, apenas se levantan la remera y
muestran el arma en la cintura, para que todo ocurra con disimulo.
También son comunes los arrebatos de objetos que están
en el asiento del acompañante.
Consejos: Viajar con las ventanillas levantadas y las puertas trabadas.
No parar cuando alguien haga señas o comentarios como "lo
chocaron".
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Existen
los falsos taxistas que usan los autos (normalmente los alquilan)
para cometer robos contra los pasajeros. Lo habitual es que alguien
—un cómplice— suba repentinamente al coche después
de que el taxista le haga algún tipo de seña desde el
auto. Ultimamente aparecieron autos que en la puerta tienen una falsa
leyenda de radiotaxi. La gente los toma porque les inspiran confianza,
pero muchas veces igual termina asaltada.
Consejos: Al subir, chequear que las puertas estén trabadas,
o hacerlo uno mismo. Bajarse ante un cambio imprevisto de ruta y no
tomar el taxi que viene detrás.
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Los robos
a usuarios de cajeros automáticos se hicieron muy comunes
debido al crecimiento de la red en los últimos años.
Muchas veces los ladrones esperan a la víctima, la asaltan
en el taxi que tomó, la golpean, la obligan a revelar la clave
de la tarjeta y le vacían las cuentas. O la llevan otra vez
a un cajero para que haga la operación. En otros casos, directamente
esperan que salga y le roban el dinero que acaba de retirar.
Consejo: Tomar precauciones al subir a un taxi. Reducir las visitas
nocturnas al cajero y tratar de llevar la tarjeta encima la menor
cantidad de veces posible.
-
Ocurre muy
seguido en el microcentro, o en lugares donde se junta mucha gente:
la víctima camina desprevenida y alguien, como de casualidad,
la choca. Enseguida aparece otra persona que finge ayudarla, pero
en realidad se trata de un punguista que lo que hace es robarle
la billetera. A tono con el ámbito, es normal que los ladrones
estén vestidos de traje. Una variante son los "mostaceros":
uno mancha a la víctima (usualmente con mostaza, de ahí
el nombre), y el que viene atrás aprovecha su desconcierto
para robarle.
Consejos: Cruzarse de vereda si aparece alguien sospechoso. Y no pararse
ante cualquier situación extraña.
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